Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de octubre de 2011

De ruta por La Gomera

Uno de mis retos personales para esta temporada canaria es visitar todas las islas que me faltan por conocer. Por trabajo fundamentalmente ya he estado en Tenerife y La Palma, y recorrí Lanzarote con quien tanto me quiso en el considero que debió ser nuestro último viaje juntos. Igualmente esa isla es preciosa y pienso volver para ver de nuevo ese maravilloso paisaje de volcanes, tan parecido al que pude encontrar en Hawaii.

Para conseguir mi objetivo tengo que visitar El Hierro (mejor si hiciera submarinismo, estoy en trámites de volver a intentarlo), Gran Canaria, Fuerteventura (playas principalmente) y La Gomera. Así que cuando surgió la posibilidad de ir a visitar esta última no me lo pensé dos veces.

La excusa era ir a recorrer parte de la isla andando y elegimos una ruta de dificultad media que nos asegurara vistas bonitas. Acabamos haciendo esta ruta circular en Taguluche. Por el camino subimos y bajamos un barranco (1100 m de desnivel para arriba y para abajo), llegamos al cementerio del pueblo y a la iglesia de la virgen del Buen Viaje (!), hablamos con lugareños, me persiguieron unas cabras, me hice fotos con plátanos, nos perdimos un par de veces y acabamos nuestra excusión viendo el atardecer entre las islas de La Palma y El Hierro desde el Valle Gran Rey.

Gracias a un aparatito que tiene T., puedo mostrar orgullosa la ruta que hicimos (pincha en la banderita verde del mapa si tienes curiosidad)




Según nuestra guía, el tiempo estimado era de 4h 40min. Nosotros lo hicimos en 5h 5min, lo que considero que es un buen tiempo para mí, que todavía me estoy iniciando en el arte del senderismo. Mientras yo bebía agua y cogía fuerzas, T. pudo hacer un estupendo reportaje fotográfico. Y me gustó tanto la experiencia que estoy deseando volver a La Gomera y descubrir el otro lado de la isla: ¡es pequeña pero promete guardar muchos secretos!

lunes, 5 de septiembre de 2011

Se acabó el verano



500 days of summer


Han pasado dos años hasta que me he decidido a verla. De repente hubo un click y la recomendación de J. por fin llegó a mi pantalla.



¿Me gustó la película? Sí. Y me gustó más por haber sabido esperar para no calarme con 90 minutos de fina lluvia. Puede que no fuera el mejor día (los domingos no suelen ser mi mejor día), y desde luego no era la mejor versión, pero creo que era un buen momento: para las sonrisas de la chica, para las miradas nerviosas del chico, para la preciosa fotografía, para esa música tan familiar... Fue un pequeño regalo para mi domingo en la isla, un día en que mi banda sonora particular sonaba firmemente como en la película:




Un domingo más que sobreviví sin que tuviera que pedir auxilio y que me llevaran lejos donde haya luces, donde haya gente. No diré que siempre sea fácil. Pero nunca es imposible :-)

miércoles, 20 de julio de 2011

El principio del fin



y el fin del principio


Me gusta desayunar un café grande por las mañanas. No es sólo que me guste, es que a estas alturas casi casi lo necesito para coger energía y empezar a funcionar. Me tomo una taza de esas tipo americano (un mug) que casi podría ser calificada como una maceta por los amantes del café tradicional y no del aguachirri que dan por café en los EE.UU. Yo he unido lo mejor de los dos continentes: el recipiente tamaño XL americano y el resultado de mi cafetera italiana, y así tomo feliz mi dosis de café mañanero.

No sólo me gusta el café, sino que también me gustan las tazas. Tengo varias de diferentes sitios en los que he estado y alguna más que me han regalado. Una de ellas vino del mismísimo aeropuerto de Londres (¡oh, qué chic!), nunca me gustó mucho (es negra) y me la trajo quien tanto me quiso en una mezcla de remordimientos de conciencia y recuerdo sincero que la verdad consiguió sorprenderme. Mucho. Esa taza compite en buen gusto y remordimientos con una camisola/pijama con vaqueros y sheriffs que llegó del mismísimo Texas... pero esa es otra historia: yo estaba hablando de tazas.

La taza londinente parece que tiene varias vidas y no se quiere romper. Mira que ha conocido armarios y ahí está, sobreviviendo. Esta vez decidí dejarla en tierra: ya estaba harta de verla, ahí tan negra. En mi última mudanza busqué el equilibrio entre lo que realmente me gusta (mis tazas del Pao de Açucar -Río de Janeiro- y de Klimt -Reina Sofía) y lo que no me importaría que se rompiera, y esta vez continuó el viaje la taza gemela de NY.

Ayer casi se rompe la taza de NY. Creo que la vi claramente estrellada contra la pared, todos los trozos por el suelo y el inconveniente de tener que recogerlos después.

Eso fue ayer. Hoy he preparado el café en mi cafetera viajera (me acompañó hasta Groningen, encargo de mi madre, y vino de vuelta en la maleta de mi jefe-amigo), he preparado mis tostadas, y he desayunado a ritmo de música bebiendo tranquilamente el café en mi taza de NY.

Porque hoy es hoy. Ayer era ayer.
Y ya son dos años. Ya son cuatro años.

Porque NY fue maravilloso. Porque NY es maravilloso.
Porque tuve una vida maravillosa. Porque tengo una vida maravillosa.



This is what I said, by Cloud Control

Soul
Is what I've got
I know it's not much
Whatever it is it's mine


Porque no puedo ser de otra manera, de sentir de otra manera.
Y porque sé que hay quien lo valora, y que habrá quién lo valore.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mi 2010

Ya ha pasado otro año. Enterito, día por día, 365 días, que se dice pronto. 365 días en los que me he levantado con más o menos esfuerzo para vivir mi vida, que no es tontería. 365 en los que he aprendido mucho de mí y de quienes me rodean.

Ha sido otro año complicado. Me da la sensación de que a partir de ahora todos los años van a ser complicados, ya van varios seguidos que no han sido fáciles y el 2011 tampoco promete que vaya a serlo. Así que nada, nos sumergiremos en el 2011 con alegría e intentaremos capearlo lo mejor posible. Seguro que entre todos somos capaces de sobrevivir a este año con número feo (me acabo de dar cuenta de que no me gusta que acabe en 11, número primo raro raro -y yo una friki, jajaja).

Si me pongo a pensar, lo mejor de lo mejor de este año es que seguimos estando todos los que tenemos que estar. Ha pasado un año, cada vez aparecen más defectos en piezas de fábrica por el uso, pero por ahora todo sigue funcionando. Así que, con mayúsculas, lo mejor del 2010 es que SEGUIMOS TODOS AQUÍ. Y eso es mucho.

Y si pienso un poco más me doy cuenta de que hay tres cosas que han sido fundamentales para mí este año: viajar, la música y las mudanzas.

Seguir viajando era casi un reto personal después de lo que supuso el viaje a Italia en el 2009. Creo que viajar es lo que más me gusta hacer en este mundo y necesitaba volver a disfrutar de verdad con ello. El mejor viaje han sido mis vacaciones de verano con mi italianini loca: por fin relax y aventura, sólo empañada por la crónica de una decisión anunciada, y el enésimo jarro de agua fría que me cayó en el Adriático, aunque gracias a la distancia y la compañía no me quedé congelada por el frío. He de decir que en segunda posición y muy cerca se queda mi visita a England para explorar con mi hermano Birmingham y London, y que me dio perspectiva de lo que supone viajar conmigo.
Y el peor viaje: el retiro para poner orden en mi vida laboral en junio, aderezado con una trama política y con una boda muy especial como guinda. Sin duda, lo más difícil del 2010 para mí llegó justo a la mitad del año.

Reconciliarme con la música, y con la música en directo en particular, era también un reto personal, casi más difícil de superar que el anterior. El regalo más importante de quien tanto me quiso fue su música. Yo a cambio le piqué con el gusanillo de viajar... Así que me he dedicado este año a redescubrir lo que me gusta.
Ir al Vinilove con dos buenos amigos fue genial. Pero sin duda el mejor concierto ha sido el de Arcade Fire. Llevaba tanto tiempo esperándolo... y no defraudó. Además, ya había dado muchos pasos musicales antes y fue la guinda para que disfrute ya para siempre de la música en directo.
El concierto más difícil para mí, pero igualmente preciado, fue el de Pauline en la playa y sus curiosas coincidencias. Parte dolorosa de mi aprendizaje en el 2010.

Sobre las mudanzas... ¿qué puedo decir? Por una mudanza empecé a escrir este blog y sigo aprendiendo a cargar con menos trastos innecesarios. Y en este tiempo de un lado para otro he aprendido a andar sola, algo que casi había olvidado aunque sigo prefiriendo pasear acompañada.
De todas las muzanzas de este año, la más fácil fue, aunque parezca mentira, irme a Teruel: después de tomar la decisión, que ya lo mío me costó, todas las cuestiones prácticas fueron resueltas en un plis-plas, y me llevé el abrigo de todos los que me querían. Llorando me fui de Madrid, llorando salí de Teruel y riendo volví a la que, por ahora, sigue siendo mi ciudad.
Y la mudanza más difícil ha sido, frente a todo pronóstico, la última que he hecho dentro de Madrid: encontrar piso fue toda una pesadilla, me hizo recalar en dos casas amigas, y me dejó totalmente agotada física y psicológicamente. Tanto sólo pido para mí que en el 2011 me mude como mucho una vez...

Sé que algunas de las personas que han entrado este año en mi vida han llegado para quedarse. También sé que hay algunas que se han alejado y que probablemente no vuelvan. En eso, el 2010 no ha sido diferente a otros, y probablemente el 2011 tampoco lo sea. Pero sigo pensando que soy afortunada por todo lo que me ha pasado este año y por haber tenido con quien compartirlo. ¡GRACIAS a todos vosotros!

Ya sólo nos queda descubrir el 2011: ¡seguro que también será una aventura apasionante!

jueves, 9 de diciembre de 2010

A vista de pájaro


Aunque yo no soy una persona especialmente temeraria, sí me llaman la atención algunos de los deportes denominados de riesgo. Y si tiene que ver con el agua o con el aire mejor que mejor.
Unos compañeros del IAC hicieron parapente biplaza esta primavera y llegué a pensarme seriamente coger un avión para apuntarme a la experiencia. Al final se impuso la razón y me quedé en tierra (en todos los sentidos) y ahora que venía con un poco de tiempo no dudé en intentarlo.

El resultado se puede ver (un poco regular) en este vídeo: volé un ratito con ayuda experta y una gran vela, pero volé al fin y al cabo.




No se puede explicar con palabras qué se siente cuándo de repente no tienes tierra bajo tus pies y te das cuenta de que estás en el aire y ves el mar a vista de pájaro...
Las condiciones ayer no eran las más propicias (al fin y al cabo aquí también estamos en invierno) y no fue un vuelo largo, pero puedo decir que tuve el valor suficiente y volé: una experiencia nueva que apuntar a mi lista :-)

martes, 7 de diciembre de 2010

Una canción me trajo hasta aquí


Varias primaveras atrás el viento cambió,
y una canción me trajo hasta aquí.

No fue más que un signo sutil
que luego creció,
y una canción me trajo hasta aquí.
Antes, antes en aquel otro mundo distante,
tiempos de otro cantar.
Lejos, lejos con la mirada en otros espejos,
sin darme cuenta un día eché a andar.
Con un entusiasmo infantil
que dura hasta hoy,
una canción me trajo hasta aquí.
Fui dejando versos detrás
renglón a renglón,
una canción me trajo hasta aquí.
Antes, antes en aquel otro mundo distante,
tiempos de otro cantar.
Lejos, lejos con la mirada en otros espejos,
sin darme cuenta un día eché a andar.


Y en esta ocasión, me lleva de concierto a ver de nuevo a Jorge Drexler.
Otros tiempos. Otras gentes.
Con la mirada en otros espejos,
sin darme cuenta un día eché a andar.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Navajas venecianas


"Venecia es mucho más que una ciudad,
es un estado de ánimo,
un recuerdo,
una forma de ver el mundo."

Cita de Papeles Perdidos.

Una excusa donde hablar de Venecia como escenario, del acqua alta de Venecia, de los palacios venecianos, ,de Hugo Pratt y su Corto Maltés...

Y una excusa para que yo vuelva a preguntarme dónde estarán esos cómics de Corto Maltesse que compramos en Verona, que propuse incluso regalárselos a ella...

Una excusa como otra cualquiera, hoy que tocaba inundación de recuerdos.


Una confesión: me cae simpático este pirata moderno. Siempre me lo ha parecido.
Pero debí prestar más atención a su propuesta y haber amenazado yo también con mis navajas. Sin duda, las mías nunca estuvieron lo suficientemente afiladas para crear una suerte más propicia. Lo tendré en cuenta la próxima vez que visite Venecia...

sábado, 4 de diciembre de 2010

Ideas de bombero


No, no es que los vientos que soplan por aquí me estén afectando a la cabeza, sino que la primera semana de estancia en las islas estuve acompañada -en sentido figurado- por un grupo de bomberos de lo más majo (algo se me ha quedado de mi estancia turolense...). A mí me hizo mucha gracia encontrarmelos nada más llegar al hotel (fueron muy amables y dejaron pasar primero a la señorita, es decir, yo, que no estoy muy acostumbrada a estas gentilezas). Y me llevé una grata sorpresa cuando al bajar a desayunar una mañana me los encontré a todos con el uniforme puesto, mucho más atractivos que de calle. Había uno que incluso se daba un aire a Hugh Jackman... (¿¡¿sufriré también yo del síndrome del uniforme y lo ignoro?!?).

Inevitablemnte me entró la curiosidad: ¿qué hacían estos bomberos en mi hotel? Una compi encontró la respuesta de dicha invasión: bomberos de diferentes ciudades Patrimonio de la Humanidad (en la recepción escuché al menos Cáceres, Salamanca y Teruel) se reunían en La Laguna (también Patrimonio de la Humanidad) para hacer un simulacro y poner a prueba su capacidad de reacción. Yo desde luego estaba mucho más tranquila sabiendo que estaban cerca :-)

Contando la anécdota de los bomberos de uniforme he recordado a los famosos chicos uniformados/disfrazados de Village People, ese gran grupo icono gay. No hay bombero en esta formación, pero verlos cantando el famoso YMCA no tiene desperdicio y anima este sábado de mal tiempo ;-)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Último grito en iglesias


Hoy me he ido de excursión al Puerto de la Cruz y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia (!) me he encontrado con este retablo que está a la última moda: columnas con print animal, al más puro estilo Vogue y las principales pasarelas internacionales.

¿Será verdad que la Iglesia intenta modernizarse y acercarse al pueblo? Puede que sí, y estas columnas junto a las últimas declaraciones del Papa sobre el uso del condón sean las primeras muestras de ello...


PD: Aunque me haya llamado suficientemente la atención como para dedicarles un post, la realidad es que no creo que las columnas pretendan crear tendencia con su inspiración animal, sino que más bien son una mala imitación de piedras/rocas. Pero en cualquier caso me hace gracia pensar en los serios curas y las atentas beatas junto a estas rocas último modelo: ideas locuelas que tiene esta astrofísica de paseo por las islas :-)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Desde las Islas Afortunadas

Aunque no es la primera vez que paseo por estas calles de colores y vengo al IAC a trabajar, sí que es la primera vez que tengo la sensación de que voy a disfrutar de esta estancia. Las veces que he venido anteriormente han estado marcadas por el estrés de dar alguna charla, por el sentimiento de culpabilidad por irme o por una intensa sensación de destierro.

Esta vez, sin embargo, es muy diferente. Por delante tengo varias semanas para recordar por qué me dedico a este trabajo rodeada de gente realmente excepcional, no sólo porque son magníficos científicos sino que también son geniales a nivel personal. Sólo asomar la naricilla por aquí y ya me hacen sentir realmente bienvenida, y eso es todo un lujo.


Y si además, entre espectros y galaxias sale un precioso día soleado y me llevan un ratito a la playa, ¿qué más puedo decir?

Desde las Islas Afortunadas: ¡¡yo también soy muy afortunada!! :-)

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Alguna idea...

...para pasar la mañana de un sábado de junio en una ciudad de cuento?
¿Tomamos un café en la plaza?
¿Paseamos por las calles?
¿Visitamos alguna iglesia?
¿O simplemente nos sentamos junto a los canales?
Nunca debió ser en plural.

Something for the weekend
, inolvidable.
The Divine Comedy



Creo que ya había oído antes esta canción... Mi oído musical rara veces falla, aunque mi memoria juegue al despiste con sus títulos y los artistas que las cantan. Puede que me anime y hasta vaya al concierto ahora que me he reconciliado definitivamente con la música en directo :-)

domingo, 29 de agosto de 2010

Hace dos semanas





evitaba el calor entre estas cascadas.

Y ahora surfeamos la ola de calor como podemos en España...

¡Quién estuviera todavía de vacaciones!



Parque Nacional de Krka, Croacia

sábado, 7 de agosto de 2010

Otras playas me esperan...

...bañadas por otro mar, que prometen aguas turquesas y atardeceres de postal. Todo ello con una vieja amiga en un plan que había sido retrasado ya demasiado tiempo. Ya tengo listo el traje de viajera y estoy dispuesta a explorar con ella todos los caminos imaginables.

Después de estos dos últimos meses necesito aire fresco y pisar otras tierras. Así que no me queda más remedio: por ahora cuelgo el cartel de cerrado por vacaciones. Me doy un respiro a mí y a los que me rodean, y cuidaré mi sonrisa para que vuelva más resplandeciente que la de los últimos días.

¡Hasta la vuelta!

miércoles, 7 de julio de 2010

Restauración

Venecia es una ciudad preciosa, que rezuma esplendor y decadencia en sus palacios, iglesias y canales, y parece necesitar restauración constante para no perder esa belleza empeñada en esconderse entre sus grietas
Leo en diagonal (no tengo tiempo para más estos días) que la ciudad no tiene fondos suficientes para realizar las labores de restauración necesarias que eviten su deterioro. Yo puedo asegurar que el famoso Puente de los Suspiros estaba ya tapado por publicidad el año pasado por estas fechas, como indica el artículo, aunque no recuerdo que la plaza de San Marcos estuviera tan asediada por las obras.




El año pasado, en esa misma ciudad, empezó mi proceso de restauración completo. Un sorprendente enemigo destruyó parte de mi ciudad, saltaron por los aires todos los cristales que me daban brillo y quedé por primera vez totalmente indefensa. Mimetizándome con la ciudad, todo en mí eran canales acuosos, y luché por mantenerme a flote, como este submarino que encontramos en las aguas del Gran Canal. Empezó mi viaje por nuevos e insospechados caminos que han multiplicado la luz y color de mi vida. He necesitado ayuda para eliminar todo lo innecesario de mudanza en mudanza, pero soy afortunada porque quienes me quieren han estado ahí para levantar conmigo cajas llenas de pesados recuerdos que han aprendido a volar solos.

Hoy puedo decir que siento cómo estoy ganando la batalla, no contra él (nunca fue contra él), sino contra mí misma. Probablemente yo era (y soy) mi peor enemigo, el más audaz y atrevido, de manera que sólo yo puedo ganar. Es una grandísima ventaja: yo sólo puedo ganar.

PD: Hace un año me regalaron esta canción en respuesta al ataque nuclear que estaba sufriendo.
Un guiño a mi friki preferido...

viernes, 28 de mayo de 2010

Allá voy


Ilustración de Alesandra Fussi, encontrada en elbaulquenoteniamiabuela

Algo muy grave tendría que pasar hoy para que este fin de semana no estuviera ahí con vosotros, compartiendo el tiempo y sonrisas con gente a la que quiero mucho. Llevo la maleta llena de abrazos huérfanos: el que avisa no es traidor :-)

miércoles, 14 de abril de 2010

I'm back




Ya estoy de vuelta. Por unos días he cambiado el frío de Teruel por el frío del norte de Europa, y el ambiente familiar de una ciudad pequeña por la mezcla londinense.
Ha sido genial, tanto que el regreso ha sido doblemente duro... Menos mal que en Madrid me esperaban muy buenas noticias que me han hecho volver muy muy contenta :-)

Eso sí, ahora toca ser responsable y lanzarme a trabajar mucho, qué remedio! y empezar a pensar en mi próxima escapada porque esto de viajar... ¡¡me encanta!!

jueves, 1 de abril de 2010

Volando voy

volando voy, volando vengo
por el camino yo me entretengo




No es por dar envidia, pero... ¡me voy de vacaciones!
Y esta vez prometen ser vacaciones de verdad, no como las de verano (para olvidar por mucha playa y Río de Janeiro que fueran), ni como la de navidad (nadando en un mar de dudas e incertidumbre). Esta vez me voy 10 días dispuesta sólo a disfrutar, a pasear por las calles de otra gran ciudad, a descubrir lugares llenos de historia, a reíme mucho con una muy buena amiga, a pasarlo bien con mi hermano pequeño y a ganar el concurso de fotos a Luis y Vero.

¡¡Pero qué ganas, qué emoción y qué ilusión me hace este viaje!!
Así que cuelgo el cartel de Cerrado por vacaciones hasta dentro de unos días. Prometo dar envidia en cuanto pueda.

lunes, 29 de marzo de 2010

Un secreto

Me gusta viajar. Bueno, no es que me guste, es que me encanta. Disfruto desde el momento en el que empiezo a mirar fechas y destinos, ya siento que estoy viajando desde mi pantalla del ordenador. El acceso a tanta información con sólo un click del ratón junto al boom de las compañías de bajo coste han hecho accesible y asequible viajar, y nosotros somos los que más podemos disfrutarlo. Mi padre (que también lleva un viajero inquieto dentro) mira con envidia -sana- a sus hijos, que con un ordenador, conexión a internet y un presupuesto limitado son capaces de organizar un viaje por medio mundo.

Pero tened cuidado: viajar provoca adicción. Y lo digo por experiencia, porque después de un tiempo sin una salida a algún sitio desconocido, empiezo a sentir esa necesidad de explorar nuevos mundos. Y tampoco estoy hablando de tener que ir a Jordania o a la Riviera Maya, por poner dos ejemplos, soy igual de feliz si vamos de excursión a la sierra a hacer senderismo o a un humedal a ver pájaros o al pueblo del abuelo de un amigo. El caso es salir de la rutina y ver qué hay en otro sitio diferente al mío.

Mis últimos viajes siempre han tenido el mismo destino: Madrid. Esa ciudad ha dejado de ser mi ciudad para ser un lugar que visitar, aunque todavía no me siento turista allí. Quizás tiene mucho que ver que seguía paseando por sus calles con mirada asombrada, y por más veces que crucé Sol o la Gran Vía, me fijaba en sus edificios y en las personas que me encontraba por la calle. Me gustaba (y me gusta) dirigir mi mirada hacia donde apuntaban los objetivos de las cámaras de fotos, y así descubrir detalles de la ciudad que se me habían pasado por alto por la rutina y las prisas.

Hace mucho tiempo, cuando todo era nuevo para nosotros, nos dedicamos a descubrir nuestra ciudad y los fines de semana íbamos a algún sitio diferente. Así conocimos San Antonio de la Florida, la casa-museo de Sorolla, la basílica de San Francisco el Grande, e hicimos excursiones a los museos grandes. Y durante todo este tiempo fuimos mil veces al teatro, exposiciones y conciertos, aprovechando lo que la ciudad tenía para ofrecernos. Siempre lo disfruté mucho, muchísimo.

Teruel es pequeño. Y mengua cada fin de semana que me quedo aquí, esperando a futuras visitas con las que compartir los pocos rincones que me quedan por descubrir de la ciudad o a exploradores que amplíen los horizontes de mi radio acción. Por eso me asaltó de nuevo la inquietud viajera y no tuve más remedio: mi próximo viaje está a la vuelta de la esquina. Ahora ya no tengo compañero de viaje fijo y han cambiado mis destinos, pero sigo disfrutando con los preparativos y la idea de estar lejos y desconectar durante unos días.


Cuando pesen demasiado
La rutina, el trabajo y la vida en la ciudad
Nos iremos en un viaje infinito
Con esa tonta sensación de libertad


PD: Siempre pensé que éramos más nosotros cuando estábamos lejos de todo. Y eso fue cierto hasta en nuestro último viaje: ya casi éramos dos extraños...