miércoles, 10 de marzo de 2010

Hace seis años...

... estaba a estas horas en un quirófano. La verdad es que ningún año me he acordado especialmente de ello, pero se ve que el estar lejos de la gente que compartió conmigo esos momentos me han hecho recordar lo que significó para mí, tanto en ese momento como las consecuencias que se derivaron de ello.

Leo un artículo del Dr. Sales Jopis (neurocirujano) que de una muestra de 250 pacientes con adenomas de hipófisis, el 95% (!!) presentaba deterioro visual, así que yo era realmente afortunada por no tener ningún síntoma de ese tipo...

En esta época de información-desinformación, yo decidí hacer caso a mi médico y no buscar posibles alternativas en la red. Y creo que hice bien: si llego a ver que lo que me iban a hacer era esto, igual no hubiera entrado en el quirófano...

Recuerdo que antes de que me operaran soñaba que de repente me quedaba ciega y tenía que reconocer a las personas que me rodeaban por el olor. Me angustiaba pensar que quien quería cambiaba de colonia y entonces no podría reconocerlo entre la gente y... ¿qué iba a hacer yo?

Ya han pasado seis años desde entonces. Afortunadamente no me quedé ciega, todo salió bien y y no tuve que recurrir al sentido del olfato para reconocer a quien quería, aunque estoy segura de que entonces hubiera podido hacerlo sin problema. ¿Tanta lluvia habrá borrado también esas huellas? Qué pregunta más tonta, la intuición me dice que el efecto de las inundaciones suele ser devastador...

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